Distribuidor industrial con 4 almacenes y un equipo comercial de 12 personas. Antes: hojas de cálculo, llamadas y stock desactualizado. Después: un solo flujo conectado.
Pasamos de tener cuatro herramientas que no se hablaban a una operación donde el comercial cierra el pedido y el almacén ya lo está preparando. Sin formularios duplicados.
El cliente operaba sobre Business Central, una herramienta de CRM independiente, hojas de cálculo compartidas para stock y un grupo de WhatsApp para coordinar almacenes. Cada pedido importante requería una llamada y al menos dos personas comprobando dato a dato si había género disponible.
El stock real diferia del stock en BC porque las entradas se daban de alta al final del día. Los comerciales prometían fechas que el almacén no podía cumplir.
Diseñamos una arquitectura mínima donde Business Central pasa a ser la única fuente de verdad, conectada al CRM, al ERP de logística y a un bot de WhatsApp para almacén:
En 12 semanas el cliente pasó de 30 horas semanales en tareas administrativas duplicadas a menos de 7. Las desviaciones de stock cayeron a niveles aceptables y los pedidos se preparan en el día sin llamadas.
El proyecto se entregó con documentación técnica completa y un plan de evolutivos por bolsa de horas, gestionado por el mismo equipo que hizo la auditoría inicial.